jueves, 26 de enero de 2012

SOBRE EL GUION CINEMATOGRAFICO

martes, 24 de enero de 2012

SOBRE CINE CLASICO


domingo, 8 de enero de 2012

DEBATE SOBRE LA SITUACIÓN CHINA

 
Mi estimado Miguel:
Cuidadoso  y prolijo como siempre, tu respuesta aclara dudas sobre lo que acontece cuando se trata de poner en practica el socialismo, pero a su vez plantea algunas interrogantes, que serviràn para seguir elaborando  una teoria y una practica sobre lo que debe hacerse en nuestro pais.
  1.  Si lo que el proletariado chino necesita es organizarse o reorganizarse, esta afirmaciòn debe interpretarse como que el actual PCCH no lo representa ya?.
  2. El que el proletariado sea una minorìa en la poblacion china, significa que no existe como clase?. Ser minoria significa negar su existencia?. No es mejor interpretaciòn decir el proletariado chino es una clase social pero que no es la mayoria de la poblaciòn china.
  3. El actual gobierno chino estarìa cumpliendo la tarea incumplida por el capitalismo: socializar la producciòn. Cuando cumpla a cabalidad esa tarea, socializarà la propiedad. Mientras tanto, entonces, la propiedad es del Estado  e indirectamente de quen lo conduce  (por que lo maneja a su libre albedrio) es decir del PCCH. Si este no representa al proletariado, por que este debe organizarse o reorganizarse, entonces deberia entender que son los actuales miembros del partido y de su cupula los que usufructan de el. Por eso es que se me viene a la mente la gran novela de Orwell, "Rebeliòn en la Granja" sobre etodo en su final.
  4. El razonamiento que desarrollas en el punto 6, me parece muy simple y conformista. Las malas condiciones del proletariado chino ¿son solo casos aislados? te preguntas.  Inmediatamente te respondes con otra pregunta: pero si antes estos trabajadores eran campesinos o artesanos, entonces aun esas malas condiciones son mejoras. Eso me recuerda una declaraciòn del representante de ADEX a fines del año pasado, cuando los empresarios andaban angustiados por el triunfo de Humala y se voceaba que mejorarian las condiciones laborales de los trabajadores del sector agroindustrial. En su angustia manifestaba que nada debia modificarse por que "sus" trabajadores ya tenian vacaciones, ganaban el jornal minimo y se les pagaba puntualmente. Segun este empresario, debiamos agradecerles por que "ya estaban cumpliendo con algunos beneficios" que antes no gozaban. Es decir cumplir con lo minimo indispensable (es decir condiciones de supervivencia) era ya demasiado para ellos. Claro, antes no tenian eso y el tenerlo era ya un logro. ¡La logica del burgues elevada a teoria del estado socialista!.
  5. En el punto 7 insistes en esa teoria donde los intereses del proletariado deben sacrificarse en aras de la gran tarea de la construccion de la "patria socialista". No importan las duras condiciones en las que vive el proletariado chino, ya que es necesario "socializar la producciòn". Cuando esta tarea se cumpla, entonces recièn veran cambiada su situaciòn. La revoluciòn politica en china se diò hace 60 años es decir  la priemra generaciòn de proletarios chinos nacidos bajo su amparo, hoy con 60 años (como nuestra generaciòn) siguen trabajando a sabiendas que no veràn ellos los frutos del cambio. ¿Cuantas generaciones mas tendràn que pasar para que ello sea posible?
La realidad nos enseña que los trabajadores no solo luchan por el cambio, para la generaciones futuras, sinò para ver mejorar sus propias condiciones de vida. Negar ello, es justamente lo que ha sido la justificaciòn para todos los gobiernos que se montan sobre los hombros del pueblo para vivir a expensas de el, en aras de "un futruro mejor".
Luis Chau
El 6 de enero de 2012 16:01, miguel aragon <perunuevo2020@yahoo.com.mx> escribió:
06 de enero de 2012
Estimado Luís Chau:
El mismo día que leímos su breve comentario del 30 de agosto, comenzamos a borronear este comentario sobre su preocupante inquietud. Por múltiples ocupaciones nos demoramos en revisar y corregir el primer borrador, y así irremediablemente fueron pasando los días.
Nos parece que nuestras ideas centrales mantienen  vigencia, por eso comenzando el nuevo año, y revisando nuestra correspondencia atrasada  nos animamos a enviarle estos apuntes, esperando que podamos continuar con la investigación de manera conjunta y persistente.
Saludos y éxitos en el Año Nuevo que está comenzando, que deberá ser un año de reafirmación de la unidad frenteunitaria, para superar la peligrosa incertidumbre con que se está comenzando el nuevo periodo.
Atentamente
Miguel Ángel Aragón    
Y AHORA ¿QUIEN LIBERARA AL PROLETARIADO CHINO?

"…la función del socialismo en el gobierno de la nación,
según la hora y el compás histórico a que tenga que ajustarse,
será en gran parte la de realizar el capitalismo,
- vale decir
 las posibilidades históricamente vitales todavía del capitalismo-,
 en el sentido que convenga a los intereses del progreso social".
José Carlos Mariátegui, Prólogo a Tempestad en los Andes,
Junio de 1927
01 de septiembre de 2011
Estimado Luís Chau:
Reciba nuestros  saludos a la distancia, tanto en  el tiempo como  en el espacio. Tenemos  redactada y pendiente de enviarle la respuesta a su anterior mensaje sobre algunos "problemas peruanos" que usted tuvo a bien enviarnos el 24 de julio. Disculpe la demora, pero preferimos "revisar y corregir" antes de enviar una respuesta escrita a la ligera. Aprovechamos para extender este pedido de comprensión a los numerosos  amigos que nos han escrito exponiendo ideas polémicas sobre diversos temas, pero reconocemos que  nuestras actuales posibilidades de responder prontamente a cada uno de ellos  han sido superadas largamente.
Desde hace varias semanas hemos iniciado el envío ordenado de una serie de materiales recomendados para comprender y asumir una posición definida Ante la Crisis Mundial. Entre los próximos envíos estamos ordenando algunas notas, por ahora dispersas, para contribuir al entendimiento de lo que realmente viene  ocurriendo en la actualidad en la República Popular China, país que con el gran  esfuerzo de su enorme y laboriosa población se ha ido ganando un sitial de honor en el escenario  mundial.  
El envío de su breve mensaje del día 30 de agosto, que acompaña el reenvío del documento Las duras condiciones de trabajo en las fábricas electrónicas chinas publicado inicialmente en la revista electrónica Rebelión, nos motiva e invita a adelantar algunas opiniones preliminares.
Usted se pregunta, posiblemente con gran preocupación: "Y ahora ¿Quién liberará al proletariado chino del nuevo yugo?"    
Consideramos que el proletariado chino, al igual que el proletariado peruano, o el proletariado de cualquier otro país, no necesita que nadie lo libere (el proletariado no necesita de liberadores, ni tampoco de "salvadores").  Lo que actualmente necesita el proletariado chino es lo mismo que necesita el proletariado de todos los países del mundo: organizarse, o reorganizarse, de acuerdo a las actuales condiciones objetivas de existencia propias de cada país. (Para elegir el tipo de organización más adecuada no hay, ni puede haber, un molde único válido para cualquier lugar y cualquier tiempo).  
Con justa razón, usted dirá que la anterior es una respuesta "demasiado fácil" para un problema muy complejo, problema cuya solución  demanda superar varios requisitos previos.
Ordenaremos algunas ideas preliminares, que nos ayudarán a plantear el problema más seriamente:
1.- Para que el proletariado chino se organice, el primer requisito es que el proletariado chino debe existir como clase social.  Lo cierto es que, desde 1949, año del triunfo de la revolución en China,  el proletariado chino ha sido y sigue siendo  un sector social  minoritario dentro de una inmensa población no proletaria.
En 1949, en China  había 600 millones de pobladores, de los cuales más del 80% eran campesinos, y del 20% restante, que vivía en numerosas  pequeñas ciudades, la mayoría eran artesanos, pequeños comerciantes, intelectuales, y desempleados. Los proletarios  eran un sector social muy reducido y concentrado en  pocas ciudades más o menos grandes. A mediados de la primera década de la construcción del socialismo en la nueva China, Mao Zedong escribió: "El proletariado chino es numéricamente pequeño, pues sólo lo integran algo más de diez millones de personas; no podrá ejercer la dictadura sin apoyándose en los cientos de millones de campesinos pobres, campesinos medios  inferiores, pobres de la ciudad, artesanos necesitados e intelectuales revolucionarios; de otro modo, le será imposible hacerlo" (Citado por Jua Kuo-feng en el comentario Contribución para el estudio del quinto tomo de Obras Escogidas de Mao Tsetung- 1977).
Esa fue la realidad objetiva en los primeros años del inicio de la construcción del socialismo en China. En un país de más de 600 millones de habitantes, el proletariado escasamente llegaba a 10 millones, o sea, solamente 1 de cada 60 habitantes eran proletarios, es decir el proletariado era menos del 2% del total de la población.    
Actualmente hay más de 1,300 millones de pobladores en China, y no obstante haber transcurrido 60 años desde los inicios de la  construcción del socialismo, el proletariado chino sigue siendo minoría dentro de ese inmenso mar humano. Esa realidad objetiva es una de las causas que determina las características propias de "la construcción del  socialismo con peculiaridades chinas".
2.- Para que exista una amplia y mayoritaria clase proletaria en China, el  requisito previo es que se haya desarrollado un gran crecimiento  industrial y comercial, que "socialice la producción". Sin socializar la producción no hay condiciones objetivas para "socializar la propiedad". "Socializar la producción" y "socializar la propiedad" son dos procesos diferentes.
Esta contradicción "entre producción no socializada, y propiedad social"  es la base objetiva de la gran diferencia teórica y política existente entre el socialismo utópico y el socialismo científico, entre el socialismo pequeño burgués y el socialismo proletario, entre el socialismo "como justicia social" y el socialismo "como necesidad social".
La socialización de la producción (concentrando gran cantidad de trabajadores en grandes empresas en las cuales trabajan enlazados en un plan único de producción,  y formando un mercado único nacional, que unifique a la mayoría de las empresas),  y la transformación  de la mayoría de los trabajadores a la condición de trabajadores asalariados  es una tarea que históricamente le corresponde al régimen capitalista de producción. Esa no es una tarea socialista. La tarea histórica del socialismo es "socializar la propiedad" sobre la base de la socialización de la producción efectuada previamente.
Si no hay una alta y significativa producción socializada no se puede construir el socialismo, entendido como socialismo moderno (industrial y urbano), como socialismo proletario, como socialismo científico. Sin una base económica altamente desarrollada se pueden construir otros tipos de "socialismo", ya sean  de tipo burgués o de tipo pequeño burgués, pero no se puede construir un socialismo proletario.
La experiencia histórica del siglo XX, siglo corto  iniciado en 1917, nos ha enseñando que en algunos países el proletariado, siendo minoría de la población puede dirigir y triunfar en la revolución política, tal como ocurrió en Rusia, China y Cuba; pero también nos ha enseñado que el proletariado siendo minoría no puede triunfar en la revolución económica, y no puede construir un socialismo desarrollado en esas condiciones desventajosas, como ha ocurrido en los tres países mencionados. Si negamos lo primero, es decir la posibilidad de dirigir y triunfar en la revolución política, nos llevaría al "derechismo". Y si afirmamos  lo segundo, es decir la posibilidad de construir el socialismo sin  tener como base la producción socializada,  nos llevaría al "izquierdismo".
La historia de los países atrasados en el  siglo XX nos ha enseñado que hacer la revolución, derrocar el poder de la clase dominante,  e instaurar un nuevo poder revolucionario es una  tarea muy  fácil, demasiado fácil. El gran problema,  lo difícil, es ¿qué  hacer en esos países cuando ya se está en el poder?, el gran problema es cómo construir el socialismo cuando las condiciones materiales objetivas no están adecuadamente desarrolladas para socializar la propiedad.
 
3.- Si las revoluciones dirigidas por el proletariado en el siglo XX hubieran triunfado primero en países con gran crecimiento capitalista, con alto grado de concentración de la producción, como ya eran Inglaterra y Alemania al comenzar el siglo pasado, posiblemente se hubiera podido cumplir la lógica anterior, "socializar la propiedad sobre la base del alto grado de concentración de la producción". Esa era una conclusión lógica, eso era lo que nos decía "la teoría". Pero la historia real no se desarrolla en nuestras mentes, ni se hace  en "la teoría", la historia se hace en la práctica, en la práctica  social de las amplias masas trabajadoras.
Tenemos que reconocer que la historia de la humanidad es caprichosa. Contradiciendo y superando las más pesimistas  previsiones teóricas, en el pasado siglo XX ocurrió que las revoluciones proletarias triunfaron primero en países con escaso crecimiento capitalista como han sido Rusia, China, y Cuba, por mencionar solo a los tres países más emblemáticos de los catorce en los cuales comenzó la construcción del socialismo en el transcurso de ese siglo corto. En esos países, al triunfar las revoluciones proletarias, el capitalismo todavía no había cumplido su misión histórica de "socializar la producción", ni de  transformar a la mayoría de los trabajadores en trabajadores asalariados. Por lo tanto no había condiciones objetivas para socializar la propiedad.
Si no había condiciones objetivas para socializar la propiedad, entonces ¿qué fue lo que realmente "se socializó" en esos tres países, Rusia, China y Cuba? ¿se socializaron grandes empresas altamente organizadas, o "se socializaron" pequeñas empresas dispersas? Sin investigar seria y objetivamente la historia de estos países, y sin responder estas preguntas, simplemente no estaremos en condiciones de entender lo que realmente ocurrió y lo que está ocurriendo actualmente en esos países. Calificar de "revisionismo", "restauración del capitalismo", "socialimperialismo", y otros adjetivos "jalados de los cabellos" sin atreverse a realizar el más mínimo análisis concreto, simplemente es caer en una fraseología superficial y demagógica.
4.- La historia del siglo XX nos ha demostrado que el proletariado si puede hacer la revolución política en países atrasados, en los cuales la base económica todavía no estaba  preparada para el socialismo. Por otro lado, la historia del siglo pasado también nos ha demostrado que la revolución puede triunfar políticamente, pero no se puede construir un socialismo moderno sobre esa base económica poco desarrollada.
Entonces, lo primero que tiene que hacerse en estos países atrasados (incluidos, por analogía, el Perú y el resto de América del Sur) es completar las tareas propias que debió realizar el capitalismo. En los inicios de la construcción del socialismo en Rusia, Lenin entendió muy bien esa necesidad cuando propuso la aplicación de la NEP, que no era otra cosa que "dar un paso atrás para después dar dos pasos adelante". El paso atrás era utilizar  el apoyo del capitalismo y de la burguesía para incrementar y desarrollar las fuerzas productivas y socializar la producción en la naciente Rusia socialista, es decir para modernizar la base económica.
Mariátegui estudió y conoció a profundidad el viraje táctico de la NEP aplicado en la Rusia soviética desde comienzos de la década de 1920, y pensando en los problemas similares que se  presentarían en la futura construcción del socialismo peruano, en junio de 1927  escribió el polémico Prólogo al libro Tempestad en los Andes.
En  ese prólogo, y deslindando con Víctor Raúl Haya que proponía que "no se puede hacer la revolución socialista si previamente no se ha desarrollado el capitalismo", Mariátegui escribió: "Mentes poco críticas y profundas pueden suponer que la liquidación de la feudalidad es empresa típica y específicamente liberal y burguesa y que pretender convertirla en función socialista es torcer románticamente las leyes de la historia. Este criterio simplista de teóricos de poco calado, se opone al socialismo sin más argumento que el de que el capitalismo no ha agotado su misión en el Perú".
A continuación siguió escribiendo: "La sorpresa de sus sustentadores será extraordinaria cuando se enteren de que la función del socialismo en el gobierno de la nación, según la hora y el compás histórico a que tenga que ajustarse, será en gran parte la de realizar el capitalismo, -vale decir las posibilidades históricamente vitales todavía del capitalismo-, en el sentido que convenga a los intereses del progreso social".   
La historia nos está demostrando que en los países atrasados hay dos posibilidades para  completar las tareas propias del capitalismo, tareas que son necesarias e inevitables: o las dirige la propia burguesía (como sigue ocurriendo en todos los países de América del Sur, incluido el Perú); o por el contrario,  la dirección de esas tareas propias del capitalismo las asume el proletariado en el poder (como está ocurriendo actualmente en China, Viet Nam y Cuba).
Si el proletariado en el poder asume la dirección de esas tareas capitalistas, de "las posibilidades históricamente vitales todavía del capitalismo" como nos dice Mariátegui, a su vez existen dos alternativas: o las asume el proletariado sin la participación de la burguesía aplicando una política de "puertas cerradas";  o las asume el proletariado con la participación de la burguesía (tanto nacional como extranjera), en la medida que esa participación sirva para el crecimiento de las fuerzas productivas y la socialización de la producción. Esto es lo que significa "dar un paso atrás, para dar dos pasos adelante".
Estos no son problemas teóricos para divagar en abstracto en pequeños círculos marginales que no tienen  ninguna responsabilidad política ni social. Estos  son problemas prácticos que demandan respuestas concretas desde los puestos de gobierno en los países en los cuales el proletariado ya está en el poder, respuestas concretas para atender las crecientes necesidades sociales y económicas  de la población.
Este "paso atrás" es lo que se intentó en la URSS con la necesaria aplicación de la NEP en la década de 1920. Esa misma práctica  es la que se está intentando en China desde 1956 en adelante, con diversos ritmos de aplicación según las condiciones concretas de cada momento, y esa misma práctica es la que se ha venido aplicando en Cuba en pequeña escala hasta el año 2010, y que a partir del año 2011 se ha comenzado a aplicar en gran escala (a los interesados recomendamos revisar las propuestas presentadas en el último Congreso del PC Cubano realizado a comienzos del año 2011).
Algo similar a la aplicación de la NEP, está ocurriendo en China. En los primeros 25 años se aplicó la táctica de "utilizar al capitalismo chino en pequeña  magnitud", mientras China todavía era débil y sus  derechos no eran reconocidos  a nivel mundial, y corría el peligro de interferencia e intromisión extranjera. En los últimos 35 años, después de consolidada su propia base industrial y de haber logrado el reconocimiento de sus derechos a nivel mundial, en China  se comenzó a aplicar en gran magnitud la utilización del capitalismo chino y también del capitalismo extranjero.
  
5.- El balance de los primeros noventa años de construcción del socialismo, desde la Gran Revolución Rusa de 1917, concluye que en lo fundamental se ha intentado socializar la propiedad "sobre la base de una producción no socializada", es decir sobre la base de la producción artesanal y de la pequeña propiedad que eran predominantes. En conclusión,  en gran parte se ha venido construyendo un socialismo pequeño burgués, un socialismo utópico. Esa es una de las causas, pero no la única, de los problemas que se presentaron en la URSS, China y Cuba.  
Ese  gran problema, que han afrontado los proletarios en esos países que iniciaron la construcción del socialismo sin estar económicamente preparados para ello,  es el mismo problema que afrontará el proletariado peruano en un futuro no lejano. El socialismo peruano podrá cambiar las relaciones políticas en un plazo muy breve, pero no podrá cambiar la base económica y social "de un momento a otro". Si somos objetivos y realistas, la futura sociedad  socialista en el Perú se  comenzará a construir a partir de  características de la sociedad peruana similares a las actuales, en las cuales siguen imperando mayoritariamente la pequeña propiedad y la pequeña producción, tanto en el campo como en la ciudad, tanto en la actividad agrícola como en la actividad industrial y comercial. Esa es nuestra realidad actual, y a partir de ella tenemos que elaborar los planes de cambios futuros. Pretender "socializar todo" desde un comienzo (tanto la grande, como la mediana y pequeña producción) nos llevaría a un fracaso rotundo, sería volver a cometer los errores que se cometieron en la URSS, después de abandonar la NEP.
6.- A partir de informaciones aisladas como las redactadas por la ONG China Labor Watch (CLW) que motiva este comentario, hay personas que han llegado a la conclusión que China, Viet Nam y Cuba han dejado de ser países socialistas, o  dicho de otra manera, ellos  afirman directamente que actualmente "China, Viet nam y Cuba son países capitalistas".  Considero que esas opiniones corresponden a mentalidades pesimistas, derrotistas y claudicantes, corresponden a personas inseguras que se asustan ante el primer viraje que se presenta en el camino tortuoso, reniegan y renuncian a la lucha prolongada. Esa actitud es propia de personas que siempre están listas para escuchar y repetir cualquier crítica, y mejor todavía si son ataques contra los países socialistas.
Asumiendo que la información de la ONG CLW es cierta, deberíamos preguntarnos si esas son las condiciones de trabajo en la mayoría de empresas, en las cientos de miles de empresas que actualmente existen en China, o solamente son casos aislados y minoritarios. A la ligera no se pueden generalizar situaciones particulares.
También deberíamos preguntarnos "cuáles eran las condiciones  laborales de esos mismos trabajadores", descritos en el informe, antes de ingresar a trabajar en esas empresas cuestionadas. Acaso ya eran obreros que gozaban de todos sus derechos laborales sobre jornada de trabajo, derechos sociales a descanso, vacaciones, seguridad social, etc. Si ese era el caso entonces tendríamos  que reconocer que "es un retroceso en sus condiciones de trabajo". O tal vez ha ocurrido  que esos trabajadores antes de ingresar a esas empresas todavía eran campesinos, artesanos, pequeños comerciantes o desempleados dispersos, que "nunca antes habían tenido ningún tipo de derechos laborales". 
Entonces tenemos dos alternativas, o aprendemos de las experiencias ajenas, o nos dedicamos a despotricar y pretender dar lecciones "desde el Perú". En el futuro podemos y debemos dar lecciones, pero no con palabras, sino con el ejemplo.
Cuando comencemos a construir la sociedad socialista en el Perú y en América del Sur, nuestro ejemplo práctico, concreto, objetivo, será la mejor lección para todo el mundo. Todos los pueblos del mundo nos mirarán y escucharán con atención y respeto. Pero ahora, ¿Quién perdería el tiempo en escucharnos, si todavía no hemos demostrado en la práctica nuestra "gran capacidad de pensar y sobre todo de hablar"? Ningún pueblo toma en serio a simples "charlatanes", charlatanes que no han hecho nada significativo en su propio país, pero que ilusamente pretenden "dar lecciones a nivel mundial".   
7.- Las  empresas capitalistas que invierten dentro de los países socialistas no lo hacen para satisfacer las necesidades de la población china, sino para obtener ganancias. De eso debemos de estar muy seguros. Pero al invertir capitales, introducir técnicas modernas, y contratar trabajadores, están contribuyendo al crecimiento de las fuerzas productivas, al crecimiento del proletariado, y a la socialización de la producción. Es decir, esas empresas capitalistas, muy a su pesar,  están contribuyendo a crear las condiciones materiales objetivas para la construcción del socialismo. Como decían Marx y Engels en el Manifiesto de 1848, "la burguesía  crea a sus propios sepultureros".  
Es muy conocido que el capital no tiene patria, ni tiene bandera, ni tiene prejuicios morales. El capital se inmiscuye y se invierte en cualquier lugar donde encuentre posibilidades de obtener ganancias, incluso arriesgando su futura subsistencia, y contribuyendo así a la formación de sus  propios sepultureros. 
8.- El socialismo,  en los países en los cuales ha comenzado a construirse desde 1917, está demostrando que no es un paraíso en el cual "desparecen de un día para otro la explotación del hombre por el hombre, las clases y la lucha de clases". El socialismo no es un milagro sobrenatural, el socialismo es una etapa de transición de una sociedad dividida en clases a una sociedad sin clases, es una larga etapa de transición del modo capitalista de producción al modo comunista de producción. El socialismo en los países  económicamente atrasados   es una etapa en la cual durante un largo periodo histórico todavía se acrecentarán y subsistirán  las viejas relaciones capitalistas de producción en extinción, al lado de las nuevas relaciones comunistas de producción en germinación y crecimiento. Eso es lo que nos está enseñando la realidad. Y como materialistas consecuentes, siempre  debemos de partir de la realidad objetiva, y no de nuestras imaginaciones ni deseos subjetivos.
Saludos
Miguel Aragón
MENSAJE DE LUIS CHAU (del 30 de agosto de 2011)
Asunto: Re: [foro_centenario] Elementos para comprender a la China capitalista de hoy.
 
El informe adjunto me trae a la memoria la gran novela REBELION EN LA GRANJA de Orwell.
Y ahora ¿quién liberará al proletariado chino del nuevo yugo?
Luis Chau
El 30 de agosto de 2011 10:15, Santiago Ibarra <santiagoibarra05@yahoo.com> escribió:
 
Elementos para comprender a la China capitalista de hoy.
S.I.
Las duras condiciones de trabajo en las fábricas electrónicas chinas
Revista electrónica Rebelión
30-08-2011
Traducido para Rebelión por Susana Merino
Una ONG, China Labor Watch, ha estudiado las condiciones de trabajo de diez fábricas  que proveen a las grandes marcas electrónicas y  denuncia el abismo existente entre el discurso de responsabilidad social empresarial de las multinacionales y la realidad de las fábricas. Las cargas de trabajo y los horarios son excesivos. Los bajos salarios obligan a aceptar horas extra suplementarias.

En China las condiciones de  trabajo en las fábricas del sector electrónico son "inhumanas" estima la ONG China Labor Watch (CLW). Esta organización de defensa de los derechos de los trabajadores con sede en Nueva York, ha publicado un informe sobre diez de esas fábricas que trabajan para las grandes marcas mundiales. Esas fábricas producen ordenadores y otros productos electrónicos para Dell, IBM, Ericsson, Philips, Microsoft, Apple, HP y Nokia.

La CLW ha investigado especialmente la fábrica del propietario taiwanés Foxconn en Shenzhen, en el sur de China, en la que en la primavera de 2010 se produjeron una serie de suicidios que llamaron la atención de los medios. La organización comprobó  que la duración y la carga de trabajo no eran "peores que en otras fábricas de la industria electrónica".

La investigación se llevó a cabo durante ocho meses, entre octubre del 2010 y junio último. Cuatrocientos ocho obreros fueron entrevistados en diez fábricas ubicadas en el Guangdong y el Jiangsu. Se estima que estas provincias costeras ofrecen condiciones de trabajo más favorables que otras regiones del interior del país.

Ocho de las diez fábricas visitadas son proveedoras de Dell, siete de HP. Estas fábricas emplean entre 1.000 y 47.000. Para poder acceder a las fábricas los investigadores se hicieron pasar por obreros. En tres de ellas tuvieron que hacerse contratar como tales. Las entrevistas se realizaban fuera de los lugares de trabajo.

No se respetan las leyes laborales

Para CLW estás fábricas no respetaban desde 2008 las leyes laborales que rigen en China. La mayoría de las violaciones de las reglamentaciones pueden clasificarse en cinco categorías: excesivos horarios de trabajo, elevadas cargas de trabajo, salarios limitados, contratos oscuros y discriminación de empleo por sexo y edad.

La jornada laboral es de 10 a 14 horas diarias, con grandes variaciones estacionales, vinculadas a la demanda de los productos actualizada  y renovada permanentemente: las horas extra requeridas pueden variar de treinta y cinco a ciento sesenta horas mensuales. Ninguna de las empresas visitadas respetaba la ley que permite un máximo de 36 horas extras mensuales.

Los bajos niveles salariales obligan  a los obreros a aceptar horas suplementarias. En Hongkai  Elextronics, por ejemplo, el salario mínimo mensual era en octubre  último de 138 dólares, del que se descuentan 6 dólares por el dormitorio, 40,50 por alimentación y 15,30 por seguro social. De este modo el salario neto mensual es de 76,20 dólares.

En las diez fábricas visitadas, la carga de trabajo es extremadamente alta. En una línea de producción HP, los obreros deben realizar una operación cada tres segundos trabajando de pie diez horas seguidas. En muchas de las fábricas visitadas, solo se acepta una pausa de diez minutos a mitad de jornada. Los obreros pueden tomar agua y usar los baños durante esa pausa.

En cuanto a la forma de contratación la mayor parte del tiempo  no se informa a los obreros de las condiciones de los contratos que deben firmar.

Finalmente cinco de las fábricas visitadas discriminan la contratación según sexo y edad. Tyco Electronic solo contrata mujeres. Las aspirantes a un empleo en MSI deben realizarse un test de embarazo. En Shanghai Quanta, un tercio de los empleados tenía menos de 18 años.

Presión sobre los profesionales
Las multinacionales que contratan a estas empresas consideran que solo las mismas empresas son las responsables de los abusos. CLW considera que las infracciones de las leyes se deben a menudo a las exigencias de plazos y precios de las multinacionales clientes. Las condiciones comerciales repercuten en las condiciones laborales.

CLW fue fundada en 2000 por Li Qiang, su director. Desde hace diez años esta ONG colabora con los sindicatos y los medios llevando a cabo investigaciones en las fábricas chinas que producen juguetes, bicicletas, calzados, muebles, ropa y electrónica para las grandes empresas estadounidenses. Los informes publicados están destinados a informar a la comunidad internacional y a presionar sobre los profesionales para que mejoren las condiciones laborales.

Al presentar este informe, Li Quiang considera que "las inhumanas condiciones  laborales no solo reflejan los serios problemas de la industria china, sino también los que existen en la industria electrónica internacional. Es irresponsable que las multinacionales continúen pregonando ideales de responsabilidad social (corporate social responsability)  mientras sus acciones contradicen totalmente esos ideales".

Foxconn quiere sustituir a  500.000 empleados chinos por robots en un lapso de tres años

El grupo taiwanés Foxconn, número uno mundial de componentes para ordenadores, provee componentes a Apple, Sony y Nokia. Emplea más de un millón de personas en sus fábricas chinas, la mitad en la región de Shenzhen. El año pasado se suicidaron 14 obreros. Como consecuencia de esta ola de suicidios Foxconn aumentó los salarios de sus fábricas en un 70%.

Foxconn dispone actualmente de 10.000 robots que realizan tareas de pintura, soldadura y ensamblaje. Esa cantidad aumentaría a 300.000 el año próximo y a un millón en 2014.

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Actividad reciente:
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PEPA FLORES(MARISOL) CANCIONES PARA MUJERES


LA METAMORFOSIS DE KAFKA


sábado, 7 de enero de 2012

GEORGETTE


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Publicado por SOCIALISMO PERUANO AMAUTA en SOCIALISMO PERUANO AMAUTA el 1/07/2012 08:18:00 PM