domingo, 13 de noviembre de 2016

Fwd: 13 de noviembre. Catari, Ylla Chuco, Hombre Luz. Un hombre de amor bondadoso. / Donde el lenguaje surge como un jardín encantado. / Próxima actividad Capulí.


---------- Mensaje reenviado ----------
De: <dsanchezlihon@aol.com>
Fecha: 13 de noviembre de 2016, 13:51
Asunto: 13 de noviembre. Catari, Ylla Chuco, Hombre Luz. Un hombre de amor bondadoso. / Donde el lenguaje surge como un jardín encantado. / Próxima actividad Capulí.
Para:


 
 
 
 
 



CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
Construcción y forja de la utopía andina
 
2016 AÑO
CONSTRUCCIÓN DE CONCIENCIA
Y CONCRECIÓN DE SOLUCIONES
 
NOVIEMBRE, MES DE LA GESTA
DE TUPAC AMARU; LOS DERECHOS
DEL NIÑO; VIDA Y EJEMPLO DE
J.M. ARGUEDAS Y MANUEL SCORZA
 
CAPULÍ ES
PODER CHUCO
 
SANTIAGO DE CHUCO
CAPITAL DE LA POESÍA
Y LA CONCIENCIA SOCIAL
 
*****
 
DONDE EL LENGUAJE SURGE
COMO UN JARDÍN ENCANTADO
Después de cada Capulí, Vallejo y su Tierra, volviendo ya de Santiago, suelo preguntar a quien comparte el asiento conmigo: ¿Qué le pareció? Todo muy bueno, me dicen. Y, ¿de Santiago de Chuco, ¿qué es lo que más le gustó? ¡Uy, hay tanto! Pero, ¿haciendo un esfuerzo? Y la respuesta es: ¡el habla de la gente!, me responden.
Sobre este particular Ciro Alegría cuenta que viajó a Santiago de Chuco con la intención de escribir allí una novela. Habiendo llegado el ómnibus a la plaza de armas se bajó y se puso a conversar con unos campesinos que allí estaban esperando. Al escucharlos hablar maravillado cayó en la cuenta que hablaban un castellano antiguo, era el idioma de la península ibérica, pero del medioevo español.
Pensó que si ponía esa manera de hablar en los personajes de su novela nadie creería que fueran personas reales, así que cogió el mismo ómnibus en el cual había llegado y retornó a Trujillo sorprendido de lo que había escuchado pero defraudado de que ello resultase creíble en estos tiempos duros y despiadados.
Mi compañero de carpeta en el quinto de primaria, quien cada día caminaba desde Muycán donde vivía dentro de un huerto de limoneros, membrillos y manzanos, después del recreo en que jugamos y algo que yo hice y no le gustó para su pureza de niño del campo, y antes de sentarse me dijo muy enojado:
– Las roñas han de ser comparecidas.
Sentencia que la sentí como fatal, seria y trascendental, de alcances para mí imprevisibles. Mientras escuchaba al profesor que desarrollaba la clase me sumergí al mismo tiempo en tratar de desentrañar aquel veredicto de mi compañero:
Las roñas, me dije, significan mentiras o falsedades. "Han de ser" no es una expresión corriente, pero se entiende como "serán", aunque ya no se utilice el verbo de esa forma. Pero, "comparecidas" ¿Qué es?
¿Preguntarle a él? Su respuesta podría ser más difícil todavía. Tuve que esperar la salida, llegar a mi casa y consultar el diccionario: Comparición. Decía: "Auto del juez". Además: "Presentarse ante una persona superior". ¿Qué juez? ¿Qué persona superior? No había dudas. Se trataba del Juicio Final. Hasta ahí me remitía mi compañero. Ahí estaba el Medioevo, la dimensión sublime y trascendente que está en el habla de la gente rural y del campo de mi tierra y de mi pueblo.
DANILO SÁNCHEZ LIHÓN
 
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PRÓXIMA ACTIVIDAD
 
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"VOCES DEL ALMA"
DE
MANUEL RUIZ PAREDES
PONENTES:
FLORENCIA ROLDÁN
DANILO SÁNCHEZ LIHÓN
DOMINGO 13 DE NOVIEMBRE. 4 PM.
FERIA DEL LIBRO DE SAN MIGUEL
CUADRA 22 AV. LA MARINA
PARQUE JUAN PABLO II
 
*****
 
13 DE NOVIEMBRE
CUMPLEAÑOS DE RAMÓN NORIEGA
CORAZÓN Y ALMA DE CAPULÍ
 
 
CATARI,
YLLA CHUCO,
HOMBRE LUZ
 
 
FOLIOS
DE LA
UTOPÍA
 
 
UN HOMBRE
DE AMOR
BONDADOSO
 
 
Danilo Sánchez Lihón
 
 
1. ¿Qué
hacer?
 
Son muchas las cualidades y virtudes de Ramón Noriega Torero, me resulta a mí imposible siquiera poder alcanzar a enumerarlas, pero quisiera graficar algo con una anécdota que ha quedado impresa en mi alma de modo indeleble.
En una de las peregrinaciones para participar en la Telúrica de Mayo de Capulí, Vallejo y su Tierra, fue el número once del año 2010, el ómnibus partió a la hora exacta programada. Y Ramón Noriega Torero no estaba. Todavía no había arribado al terrapuerto de la Agencia Horna
Él, quien es el primero en llegar a toda reunión, evento o actuación que organiza Capulí, llevando las pancartas, los libros, los volantes y previendo cada detalle. Él que se encarga de empezar cada sesión de Capulí a la hora precisa y puntual, así yo no esté ni esté el ponente y quien es el que más celebra que seamos puntuales porque esa es la grandeza de nuestra cultura.
Sin embargo, ahora no se había hecho presente y el ómnibus ya avanzaba dando la curva en el Paseo de la República hacia la avenida 28 de Julio.
¿Qué hacer?
 
2. A través
de las ventanas
 
Quisimos apelar al conductor del vehículo para que espere unos minutos. Pero, ¿cómo hacerlo si un principio de Capulí es hacer respetar la hora exacta, ocurra lo que ocurra y si eso era lo que más habíamos exigido a la empresa que debía cumplir? Incluso, alguien de nuestra agrupación me hizo este alcance:
– Déjalo, Danilo. Su familia ha debido retenerlo. Estaba muy preocupada de que él viajara y le vaya a suceder algo en el trayecto. Lucía, su esposa, se oponía totalmente a que él viniera. Y finalmente ha debido detenerlo.
Y es que Ramón Noriega sufrió meses atrás una grave dolencia al corazón y tuvo que ser operado en una intervención quirúrgica de máximo riesgo. En realidad, y siendo así, ¿cómo atreverse a subir, en tales condiciones, a más de 4,600 metros de altitud, como se hace al pasar la jalca para llegar a Santiago de Chuco?
A los pocos minutos se estableció contacto con él mediante el teléfono celular. Preguntaba hasta dónde el ómnibus había avanzado. Le indicamos que estábamos por la Avenida Abancay, rumbo a la Plaza de Toros para luego tomar la avenida Túpac Amaru. Se le indicó las características del vehículo y todos estábamos pendientes de él a través de las ventanas.
 
3. ¿Qué
ocurría?
 
Ahora ya pasábamos por la Universidad de Ingeniería en el distrito de San Marín de Porres y él no aparecía. Quietas las luces de los pueblos jóvenes que trepan por las laderas, animados aún permanecían los establecimientos comerciales a los costados de la gran vía.
No podía darnos todavía alcance. El contacto con el conductor del ómnibus era difícil a través del intercomunicador, pues ellos viajan aislados en la cabina delantera. ¿Qué ocurría? ¿Por qué no aparecía?
Cuando podía establecerse el diálogo con el conductor éste se hacía cada vez más tenso y difícil.
Nuestra desesperación era decirle que no avance tan rápido.
En algunos momentos la ilusión nos jugaba la pasada de ver taxis al costado de nuestro vehículo en los cuales nos parecía distinguir que nos hacían señas.
Cualquier taxi que se ponía detrás, se nos antojaba que era el de Ramón.
 
4. Volver
a latir
 
Habían pasado ya cuarenta minutos y nada. Al parecer se había confundido de ómnibus siguiendo a otro semejante. El conductor se dio cuenta de nuestra angustia y empezó a avanzar con cierta cautela y hasta lentitud. Pero, nada. Ramón no aparecía.
¿Cuánto dinero ya estaría gastando en pagar esa movilidad? Una suma enorme. El ómnibus por fin se detuvo a fin de que coordináramos bien en qué punto coincidir. Pero ya no se podía establecer conexión telefónica con Ramón. Los saldos de los teléfonos se habían agotado.
Pasajeros invitados de nuestra delegación alcanzaron sus teléfonos celulares a fin de utilizarlos y así ubicarlo. Pero nada, se había perdido en el gran dédalo de la ciudad. Ya estábamos resignados a que no fuera.
Alguien comentó que era mejor así, quizá providencial. Su corazón generoso, que habían sido puesto fuera de su cuerpo para poderlo operar, al momento de intentar regresarlo a su cavidad, no pudo al principio volver a latir. Era en realidad enorme el riesgo que se corría.
 
5. Levantaba
el brazo
 
Fue un milagro enorme el que él viviera. Era osadía suprema que él subiera ahora con nosotros hacia la serranía. Pero se había empecinado en hacerlo. El acuerdo fue que si volvíamos a establecer contacto con él le dijéramos que ya no hiciera el esfuerzo por ubicarnos. Que sería mejor que no insistiera en darnos alcance. Quizá Dios lo estaba determinando así para conservarlo entre nosotros.
Había pasado ya hora y veinte minutos. Ahora el ómnibus corría a toda velocidad.
En ese instante se reestableció otra vez la comunicación. En su desesperación de alcanzar al vehículo estaba ya cerca del balneario de Ancón. Había ido demasiado lejos en relación a donde estábamos. Nosotros nos encontrábamos todavía por el distrito de Comas. Nos olvidamos de la recomendación y se le dijo que nos espere. Se acordó un hito exacto: al frente de la Escuela de la Policía, me parece que en Zapallal.
Al acercarnos ya estábamos al aviso. El ómnibus fue disminuyendo se velocidad.  Y al costado del camino de la avenida Panamericana una sombra negra en la inmensa soledad y penumbra del universo, levantaba el brazo. Era Ramón Noriega Torero.
 
6. Grandeza
de corazón
 
Al subir estaba sonriente y el abrazo fue cordial, efusivo y tierno, que se rubricó en un aplauso general y espontáneo.
Pero alguien me comentó muy despacio:
– ¡Qué raro! ¡Se aplaude la tardanza y el sumirnos en una tensión tan enorme!
Yo repliqué:
– Mire, hay dos facetas en esta historia. La primera es la tardanza que le puede ocurrir a cualquiera de nosotros, sin ser esa nuestra costumbre. Pero lo que muy pocos podríamos hacer es lo que nos acaba de demostrar Ramón: la persistencia, la convicción en lo que hace y poner su vida al servicio de aquello en lo cual cree. De corretear a un ómnibus para seguir alentando un ideal, el cariño de estar con sus hermanos de combate, para llegar a un punto como es Santiago de Chuco en donde no se recibe ninguna prebenda, sino solo trabajo, desvelos y compromiso con la poesía, al arte y la cultura. El seguirnos, el buscarnos por más de hora y media, significa una grandeza de corazón que sin duda muy pocos aquí lo tienen. Por eso a él todo mi afecto y mi homenaje.
 
7. Un adalid
y un guía
 
Su acción y el no doblegarse es cariño puro. Es la veneración que él tiene por los ideales de Capulí, Vallejo y su Tierra. De reunirse con los hermanos que van.
Y es que su fraternidad es muy fuerte. Y la fe que pone en lo que podremos hacer por el Perú y el mundo es grande e inmenso. Ramón para Santiago de Chuco es un adalid, un guía y un maestro.
¡Y esto es muy importante! Porque entre los jóvenes hay una demanda muy fuerte de referentes, de tener en cuenta ejemplos de vida que los refuercen en sus convicciones.
Ramón Noriega Torero, director de la Cátedra de Sabiduría Andina del movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, es además un hombre de honor, quien sabe dar valor, y se guía por el bien y la verdad, aunque ello sea perder.
Quien afronta los desafíos, dificultades y reveses con verdadero coraje. Es un hombre pan. Quien ama al Perú en sus rasgos aparentemente desfavorables. Quien ve lo promisorio hasta en lo mísero y precario.
Quien hasta en el vidrio roto descubre la luz, y el sol que nos alumbra, ilumina, nos da calor y fortaleza para seguir viviendo.
 
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CONVOCATORIA
 
XVIII ENCUENTRO INTERNACIONAL
CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
 
TELÚRICA DE MAYO, 2017
 
LIMA:
 LUNES 22
 
TRUJILLO:
 MARTES 23
 
GUADALUPE
MIÉRCOLES 24
 
CHEPÉN
MIÉRCOLES 24
 
OTUZCO
 JUEVES 25
 
HUAMACHUCO
 JUEVES 25
 
SANTIAGO DE CHUCO:
 VIERNES 26
 SÁBADO 27
 
CACHICADÁN
 DOMINGO 28
 
ANGASMARCA
DOMINGO 28
 
TODO EN EL MES
 DE MAYO DEL AÑO 2017
 
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