martes, 21 de abril de 2015

Fwd: 21 de abril. Encinas en escena. Encinas desde el alma de una niña. / Cantanto y bailando ingresaremos por las calles de Santiago de Chuco en el XVI Capulí.


---------- Mensaje reenviado ----------
De: <dsanchezlihon@aol.com>
Fecha: 21 de abril de 2015, 13:45
Asunto: 21 de abril. Encinas en escena. Encinas desde el alma de una niña. / Cantanto y bailando ingresaremos por las calles de Santiago de Chuco en el XVI Capulí.
Para:


 
 
 
 
 
 
 
    
CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
Construcción y forja de la utopía andina
 
2015 AÑO
DE LA DEFENSA DE LA VIDA
Y DEL PLANETA TIERRA
 
ABRIL, MES DE LA PALABRA,
LA CREATIVIDAD LITERARIA E
INMORTALIDAD DE CÉSAR VALLEJO
 
CAPULÍ ES
PODER CHUCO
 
*****
 
¡CANTANDO Y BAILANDO
INGRESAREMOS POR LAS CALLES
DE SANTIAGO DE CHUCO EN EL XVI CAPULÍ!
 
Viajar a Santiago de Chuco tiene el significado
de retornar a nuestra tierra de origen, al mundo andino,
a reverenciar a nuestros ancestros y raíces, a erigir los
valores que requerimos para actuar coherentemente en el mundo
presente; es volver a la infancia como estado de alma y esencia.
Por eso es grato convocar para ir juntos al XVI Encuentro
Internacional Itinerante  Capulí, Vallejo y su Tierra
a realizarse del 19 al 24 de mayo del año 2015.
Personalidades de diferentes países concurren
a este certamen trasladándose desde muy lejos, tomando
sus aviones en lugares distantes del planeta. Y muchos otros
que ya han participado regresan porque Santiago de Chuco los
inspira, porque reconocen a Capulí, Vallejo y su Tierra como a
un movimiento legítimo que resalta nuestros valores más genuinos,
porque es esta una fiesta del alma y del espíritu, y devoción a
todo aquello en lo cual creer y confiar, porque es volver
a erigir y recrear nuestros cariños más genuinos.
Todas las actividades que se desarrollan
son abiertas al público y colman los espacios
de la Plaza de Armas. Así el Festival Trilce de la Canción
Andina, el Festival del Pallo Infantil, el Festival de Teatro,
la Carrera de Chasquis: "Milicianos del Alba"; el Semillero
Vallejiano en la Escuela de César Vallejo, la elevación
de globos iluminados en el cielo nocturno
de Santiago de Chuco, la Serenata
por las calles de la ciudad.
También son de la mayor significación
las visitas guiadas a la Casa del Poeta donde nació
y vivió César Vallejo, la romería al cementerio de la ciudad
para visitar la tumba de los padres del poeta, la ceremonia de
Izamiento de la Bandera y el Desfile Cívico, el Saludo al Sol,
las fogatas artístico literarias y un conjunto profuso y
variado de actividades que año a año se vienen
realizando y ya alcanzan a formar parte
de todo un legado y tradición.
Hagamos de Santiago de Chuco,
cuna del poeta universal César Vallejo y Capital
de la Poesía del Perú, el faro cultural y la lámpara votiva
de los ideales más caros que en el Perú y el mundo podremos
albergar. Por tales razones: ¡Viva Santiago de Chuco! ¡Viva
el mundo andino! ¡Viva César Vallejo! ¡Viva la poesía
y la hermandad entre los hombres de buena
voluntad sobre la faz de la tierra!
 
*****
 
21 DE ABRIL
 
 
ENCINAS
EN
ESCENA
OBRA DE ÁUREO SOTELO
PRESENTA EL TEATRO DE
LA UNIV. RICARDO PALMA
EL 30 DE ABRIL, 4 PM. URP
 
 
FOLIOS
DE LA
UTOPÍA
 
 
ENCINAS
DESDE EL ALMA
DE UNA NIÑA
 
Danilo Sánchez Lihón
 
 
Introducción
José Antonio Encinas es el maestro más egregio del Perú de todos los tiempos. Fue postulado como Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en la etapa de mayor efervescencia del movimiento estudiantil, en el año 1931, y sin ser profesor de esa casa de estudios, en gracia a su trayectoria moral, a su coherencia política y a la brillantez de sus ideas.
En tal ocasión fue su contendor en la justa electoral nada menos que Víctor Andrés Belaúnde, profesor notable y con una foja de servicios intachable en la universidad y quien después se desempeñaría como Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en New York. En esa contienda el escrutinio arrojó 14 votos para Belaúnde y 98 para José Antonio Encinas recién regresado del destierro.
En el Perú sufrió cárcel y fue expatriado tres veces por oponerse a las dictaduras, sumando 25 años de alejamiento forzoso del país, obteniendo en aquel tiempo cinco doctorados todos ellos en educación, en las universidades de Padua, Boloña, Londres, París y La Sorbona.
Su pensamiento y práctica pedagógica la realizó en la Escuela 881, la más pobre de la región de Puno, convirtiendo a los 83 egresados no solo en profesionales de éxito –de lo cual no se preciaba– sino personalidades del mundo artístico, científico, político y empresarial que abrazaron la causa del indio en el Perú.
Fue un maestro visionario. Sus ideas pedagógicas tienen extraordinaria vigencia y otras solo a futuro serán reconocidas. Fundó la Universidad Nacional de Educación La Cantuta. Fue un hombre honesto, incorruptible y con tres grandes y legendarios amores: al niño, al indio y a su tierra natal.
 
La entrevista
Los primeros días de enero de 1999 fui invitado por la señora Aurora Encinas Franco –hermana de José Antonio– a participar en el bautizo de una guagua de pan, en su casa de San Isidro, ceremonia de mucha tradición en Puno.
Otro motivo era que conociera a su hija Gloria y a sus nietos, que habían llegado a visitarla desde México, donde viven. Asistí, y en el transcurso de la conversación pregunté a Gloria acerca de los recuerdos que conservaba de su tío José Antonio Encinas.
Reproduzco toda la evocación que hizo Gloria Zegarra Encinas, que escribí pocos momentos después de haberla oído, y donde se develan acontecimientos que en todo momento contaban con el asentimiento de la señora Aurora, quien durante todo el relato corroboraba, y por momentos complementaba las remembranzas.
 
1. El sitial
superior
 
Los recuerdos que guardo de mi tío José Antonio son los más gratos y hermosos de cuantos yo he tenido la suerte de vivir en mí infancia. Y creo que no soy la única privilegiada, porque muchos de mis primos y otros familiares podrían coincidir en decir, como yo, que él tuvo un trato preferencial, honroso y distinguido, con cada uno de ellos, especialmente cuando en aquel tiempo eran niños.
Porque a todo niño él le daba un trato preferencial. Para él, el niño era el personaje principal, estuviera donde estuviera y fuese quien fuese. No había para él niños bonitos y otros feos, niños limpios y otros sucios, unos adorables y otros merecedores de indiferencia o menosprecio. Amablemente hacía que todos atendieran cuando había que escuchar a un niño y valoraba mucho las opiniones, ideas o la simple expresión del niño.
Bastaba que uno de ellos estuviera en la mesa o en la sala, para que toda su atención se dirigiera a él, así estuvieran personas con cargos o rangos elevados, así fueran dignatarios, que siempre los tenía a su alrededor. Sin embargo, él siempre otorgaba el sitial de mayor superioridad al niño.
 
2. Pasajes
redivivos
 
Y tenía una finura, unas cortesías o unas delicadezas, que a una la hacían sentirse un ser casi providencial. Por ejemplo, siendo yo una niña, de siete u ocho años, él me invitaba a cenar. Pero lo deslumbrante de todo esto es cómo hacía que ocurriese ello:
Entonces ocurría que alguien, un día, tocaba la puerta. Era un ujier con un azafate y una tarjeta ornamentada preguntando por la señorita tal. Era un sobre con el sello del Senado de la República del cual él era miembro electo, en cuyo interior decía:
"El Senador, Dr. José Antonio Encinas invita a cenar a la señorita Gloria Zegarra Encinas. Quedaré muy honrado si me confirma su aceptación."
Para una niña de siete u ocho años ese solo hecho era ya maravilloso.
Pero luego de la aceptación, que él la esperaba dejando a uno la sensación de que era libre de rechazarla –pese a que uno se moría por una sola de esas invitaciones– venían, entonces, en los días previos al encuentro, los obsequios. Así: un vestido de gala, zapatos finísimos, guantes, y hasta alguna joyita; todo un ajuar completo y espléndido que él mismo escogía y enviaba con mucha reverencia para que "la señorita" asistiera a la comida, que casi siempre era en la heladería más lujosa de Lima, con mesa y asientos reservados para dos personas: él y yo. Eran pasajes redivivos propios de un cuento de hadas.
 
3. A
cada uno
 
El día de la ceremonia enviaba un auto a recogerme, con un chofer uniformado que me abría y cerraba la puerta del lujoso coche, que me trasladaba en silencio hasta donde él ya me esperaba. La comida era lo que a mí se me antojara que fuera, especialmente golosinas que los mozos traían con la mayor reverencia y la mejor presentación.
Él escuchaba atentamente, se acercaba a retirar o acercar mi silla y, a veces, cuando le preguntaba algo, me contaba hechos de su vida o de su fantasía que resultaban maravillosos.
Durante toda esta formalidad fastuosa él dispensaba a su invitado o invitada una atención obsecuente, donde no era él el protagonista, sino la niña –o niño– a quien él había elevado a una categoría superlativa, hasta las nubes y había dedicado horas y días de su desvelo amoroso para hacerles sentir como la alteza real más excelsa que existía sobre la faz de la tierra.
Pero no solamente ocurrían esas invitaciones principescas, sino que a mí, por ejemplo, me escribía cartas, sin que él viajara o estuviera lejos, sino viéndonos todos esos días; cartas todas ellas muy tiernas. Y esto mismo hacía también con otros sobrinos; a cada uno dándole un atributo, un reconocimiento y un valor muy especial en sus vidas.
 
4. Era tierno,
servicial y generoso
 
A mí me llamaba "Mi sombrita", y cuando le preguntaba "¿por qué?" me decía que era así porque la sombra es lo que uno lleva a todas partes, que uno nunca puede separarse de ella y que yo era así para él.
Cuando él murió, yo alcanzaba a cumplir los diez años, pero mi madre cuenta que cuando era bebita, él les pedía a mis padres que me llevasen para que yo duerma con él.
Mi padre, lógicamente, se preocupaba mucho diciendo: "¿Y si en la noche llora? Él es un señor y cómo vamos a mortificarlo haciéndole cuidar a una bebita durante la noche…" Pero si él lo había pedido, ya no había nada qué hacer. Porque él era como el Dios Wirachocha que ordena todas las cosas del universo.
El Dios bueno y protector de quien emana todo lo sabio, probo y feliz. Después de él se situaba mi tío Enrique, su hermano, como un semidiós tutelar, pero en orden menor. Y después –en mi casa– se ubicaba recién mi papá, en un tercer lugar.
¡Imagínese cómo era! Y este puesto mi padre lo aceptaba con respeto, reconocimiento y hasta devoción. Y mire que mi padre tenía un valor destacado como abogado y como artista.
 
 
5. Solos
que vuelen
 
Ahora bien, ese poder de mi tío José Antonio era natural, un poder o autoridad que surgía de una fuerza muy profunda, que nadie se había atrevido ni siquiera a discutir ni mucho menos a cuestionar. Era así y nada más. Y nunca ostentó, ni se ufanó, ni dio jamás el mínimo rasgo de soberbia. Al contrario: era tierno, servicial, humilde y generoso.
Me llevaban, pues, de bebita, a la casa donde él vivía, para dormir con él. A la mañana siguiente, muy tranquila y feliz, como si yo supiera que algo extraordinario estaba ocurriendo –y para lo cual no hacía nada que dañase esos momentos– volvía a mi casa en mi cuna con mis padres habiendo pasado una noche al cuidado de mi tío.
Él adoraba a los niños y buscaba que los niños sean libres, que solos se impulsen y vuelen, que asuman mucha confianza en sí mismos y, a partir de allí, con alegría e imaginación, se eleven. Mire usted cómo su hijo, José Antonio Encinas del Pando es una celebridad.
Y él a mí nunca me impuso nada por la fuerza u obligación, ni trató de enseñarme algo forzado, ni me presionó a que estudiara o alcanzara buenas notas. Lo que él hizo siempre es que yo me sintiera bien, que tuviera una idea superior de mí misma. Incluso en mis rabietas y berrinches, que los tenía, porque imagínese ser yo hija única de mis padres y tener toda la dedicación de ellos... ¡era una engreída!
 
6. Un hombre
providencial
 
Él entonces buscaba que yo misma me dé cuenta de mi comportamiento y de mi conducta. Para eso cuando yo hacía conflictos y a todos había sacado de sus casillas y ya nadie podía conmigo, se acercaba y al oído, en idioma inglés, me decía:
– Lady… you can choice other way. (Señorita… usted puede escoger otro camino).
Lo cual no constituía en absoluto un resondro sino un consejo a una estadista. Su estrategia era como si un Ministro de Estado se acercara a su soberana para darle un asesoramiento político, en un idioma que los demás mortales no entendían. Yo cambiaba inmediatamente y regresaba calmada, ecuánime, tolerante, como una gobernante que había estado negociando mal un asunto, que quizá no tenía trascendencia, pero en el cual yo había estado perdiendo o quedando mal.
En realidad, él me ponía en un plano superior siempre. Pero el gesto, el idioma que empleaba, y la cortesía de diplomático, frente a una mocosa malcriada de 8 años ante la cual todos habían perdido la paciencia, me devolvía a la cordura, habiendo hecho que yo misma vea, desde arriba –o desde abajo–, lo mal que estaba portándome. Era un ser fuera de serie, y un hombre providencial.
 
 
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CONVOCATORIA
 
XVI ENCUENTRO INTERNACIONAL
CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
 
TELÚRICA DE MAYO, 2015
 
LIMA:
MARTES 19
 
TRUJILLO:
MIÉRCOLES 20
 
HUAMACHUCO
JUEVES 21
 
SANTIAGO DE CHUCO:
VIERNES 22
SÁBADO 23
Y DOMINGO 24
 
TODO EN EL MES
DE MAYO, 2015
 
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CONVOCATORIA
 
A 50 AÑOS DE SU INMOLACIÓN:
 
HOMENAJE MUNDIAL A
LUIS DE LA PUENTE UCEDA
 
HÉROE, DEVOTO DEL APÓSTOL,
DIRIGENTE, BUEN CHUCO,
PAISANO, HOMBRE HONESTO
 
23 AL 25 DE OCTUBRE DEL AÑO 2015, EN
SANTIAGO DE CHUCO, SU TIERRA NATAL
 
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